Para que tomemos conciencia de la
importancia de solidarizarnos con las víctimas del terrorismo leamos el
siguiente consejo con atención:
Camina plácido, entre el ruido y la prisa. Y piensa en la paz que se puede encontrar
en el silencio. En cuanto sea posible, y sin rendirte, mantén buenas relaciones
con todas las personas. Enuncia tu verdad, de una manera serena y clara, y
escucha a los demás; incluso al torpe e ignorante: también ellos tienen su
propia historia.
Esquiva
a las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el espíritu. Si
te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, pues siempre habrá
personas más grandes y más pequeñas que tú. Disfruta de tus éxitos lo mismo
que de tus planes.
Mantén
el interés en tu propia carrera, por humilde que sea: ella es un verdadero
tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos. Sé cauto en tus negocios, pues el
mundo está lleno de engaños; mas no dejes que ésto te vuelva ciego para la
virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles
ideales, y por todas partes la vida está llena de heroísmo.
Sé
sincero contigo mismo, en especial, no finjas el afecto. Y no seas cínico en el
amor, pues, en medio de todas las arideces y desengaños es perenne como la
hierba.
Acata
dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la
juventud. Cultiva la firmeza de tu espíritu, para que te proteja en las
adversidades repentinas. Mas no te acongojes con imaginaciones: muchos temores
nacen de la fatiga y la soledad. Sobre una sana disciplina sé benigno contigo
mismo.
Tú
eres una criatura del Universo, no menos que las plantas y las estrellas: tienes
derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el Universo
marcha como debiera.
Por
eso, debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él; y, sean
cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la
bulliciosa confusión de la vida.
Aún
con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.
Con lo que nunca te rindas y en ninguna circunstancia decepciones a nadie. Sé
cauto, mantén tu palabra y esfuérzate por ser feliz, porque las personas, como
tú, son seres que mueren con deseos de vida. Anónimo
colombiano.
¡Que
la fuerza te acompañe siempre!
"Si
trabajas en lo que está delante de ti, siguiendo con seriedad, energía y calma
la razón correcta sin permitir que nada te distraiga, salvo mantener en estado
puro tu parte divina, como si debieras devolverla de inmediato; si haces esto,
sin esperar nada más que la satisfacción de vivir de acuerdo con la
naturaleza, pronunciando verdades heroicas en cada palabra, vivirás feliz. Y no
habrá hombre capaz de evitarlo". Marco
Aurelio.